Capítulo sesenta y cuatro. Amor del bueno
Sienna gimió al sentir la presión de los labios de Hasan sobre los suyos, su cuerpo tembló con violencia cuando la pegó a su cuerpo tanto, que ni un alfiler podría pasar entre ellos. Su razón se nubló cuando él profundizó el beso y la arrastró hasta colocarla sobre el escritorio. Muchos pensamientos atravesaron por la cabeza de Sienna, pero ninguno la detuvo y correspondió el beso como si su vida dependiera de ello.
Enredó sus dedos en los cortos cabellos de Hasan, se puso de puntillas para no