Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa no hablo, ni siquiera abro mucho los ojos, solo gimoteo mientras alguien limpia el sudor de mi frente. Ryan, continúa cargándome y por eso, me aferro a su cuello caliente, que me invita a besarlo y lo hago.
— Hueles muy bien, querido. — susurro de una forma tan clara que me sorprendo.Porque mi mente no está funcionando en estos momentos, para mandar la orden a mi boca que diga algo así. Pero, no es eso lo único que hace mi cuerpo, s






