Mundo ficciónIniciar sesiónLas alarmas en mi mente se encienden cuando mi cuerpo se calienta cada vez más. Alguien grita detrás de mí y yo comienzo a hacerlo al intentar entrar en la droguería que me resulta demasiado lejos aunque lo que solo debía cruzar la calle.
— ¡Auxilio! ¡Abra la puerta, por favor! — grito al chico que está atendiendo la droguería por una pequeña ventana.— Señorita…— ¡Q






