Mundo ficciónIniciar sesiónGrito tan alto como puedo, deseando que alguien me ayude, pero, nadie lo hace. Ryan sube las escaleras y yo intento aferrarme de algo, pero, no me es posible. Con enojo, golpeo su pecho y lo maldigo, pero, eso no parece importarle.
Por lo que, pasamos la puerta del avión y es a esta a la que me aferro como si mi vida dependiera de ello y en ese sentido, depende, porque él mismo lo dijo: no tiene problemas en convertirse en el ogro.— Realmente pareces itali






