Mundo ficciónIniciar sesiónTrago duro y asiento, sabiendo que no puedo bromear con un viejo zorro y eso, solo hace que Ryan sonría complacido e incluso, se atreva a acariciar mi cabeza, como si intentará contentar a un perro.
— Que buena chica. — dice Ryan y yo golpeo su mano.— No soy un perro, para que me trates así. Ahora, cocina rápido, tengo hambre y también, quiero salir a recorrer la ciudad. — digo con frialdad.— Como ordenes, espos






