Suspiro profundo mientras mi mente comienza a justificar cada mirada y palabra de Day, aumentando las ganas de golpearme por empeorar algo que apenas estaba comenzando a arreglarse.
— Sin duda, mi vida no puede ser peor. — digo y Sashel suspira profundo.
— En pocas palabras, has golpeado al hombre que considera su hermano y quien según investigaron, tenía al menos ocho años sin ver. — dice Sashel.
— Ahora comprendo porque está tan enojada.
— Borraré la pantalla duplicada.
— Sabia decisión.