Mundo de ficçãoIniciar sessãoEse mismo martes en la noche Alejandro recibió a Antonella en su casa. Cuando ella llegó la mandó a sentarse.
—¿Deseas tomar algo?
—Dame algo que calme el coraje que tengo con tu adorada Scarlet. —Él le sirvió coñac y le llevó la copa, después se sentó.







