Bradley se quedó perplejo, el rostro de Betty se volvió pálido.
—¿Qué?
—Sí, baila con mi mujer, yo bailo con Clarisse.
Clarisse rio un poco.
—No te pongas celoso, cuñado.
Él negó.
—No me opongo, solo si Betty lo quiere.
—Betty quiere todo lo que yo quiero, ¿Verdad, amor?
La chica solo hundió la mirada, Ashton sonrió, pero Bradley notó dolor en su mirada.
Emerson miró a Ashton con rabia, mientras iba con esa mujer a la pista de baile.
—Vuelvo en un segundo —dijo Anya.
Estaba tensa, un