Capítulo 19. Nunca me voy a divorciar de ella
Lia se levanta y se despide para irse, pero Thomas Von Heitz insiste en acompañarla.
Ella quiere negarse con educación —después de todo, apenas lo conoce—, pero ante su insistencia amable y su tono decidido, termina por aceptar.
—Solo hasta el taxi, señora Rowan. Es lo mínimo que puedo hacer después de robarle parte de su día —dice él con una sonrisa ligera.
Salen juntos a la calle. La tarde comienza a caer, el cielo se tiñe de tonos anaranjados y una suave brisa agita el cabello de Lia. Ella p