Capítulo 11. Firma el divorcio
—Siendo así, es imposible no aceptar la oferta del comandante Storme —dice el prometido de Berenice, mirando a su alrededor con una sonrisa social. Berenice asiente, visiblemente incómoda, y hace un leve gesto de disculpa hacia Lia antes de dirigirse a Ravenna para felicitarla.
Lia siente que la sangre le hierve, pero mantiene la compostura. Junta sus carpetas con cuidado, guarda su tableta y los bocetos dentro del maletín. Sus movimientos son precisos, casi automáticos. No puede permitirse tem