Mientras tanto, la boda continuaba.
La orquesta seguía interpretando elegantes melodías, las copas no dejaban de llenarse y los invitados fingían disfrutar de la celebración.
Pero para Rocco, permanecer un minuto más allí era una tortura.
Cada vez que levantaba la vista encontraba a Serena junto a Elion.
Los veía conversar.
Los veía caminar tomados del brazo.
Los veía compartir miradas que le revolvían el estómago.
Aquella escena era un insulto.
Era como si el destino se estuviera burlando de él