Luego de escuchar el plan de Andy y comprender que aunque me casara con Emma y no con Nath planear una boda no era sencillo, optamos por empezar a ver los anillos de compromiso.
No prestamos mucha atención en el precio, podía pagar el que fuera.
Oro rojo, blanco, amarillo, plata, zirconita, con zafiros, diamantes, rubíes, etc...
Yo miraba un poco aburrido, eran demasiados y ninguno llamaba mi atención.
Tampoco estaba muy interesado. Andy lo notó.
-¿Podrías fingir que te interesa?
-Me int