Entramos a su habitación y me llevó al baño, el que tenía una tina, era más grande que la de mi habitación, su aspecto la hacía ver más como una mini piscina.
Le abrió a la llave del agua caliente y luego me colocó en ella.
No tardó en entrar él.
-...
-¿Qué sucede?
-Las batas se están mojando.
-...
-Ja ja ja.
-Lo siento, no me di cuenta.
-Descuida, estabas tan concentrado que incluso yo lo olvidé hasta que me vi con la tela mojada.
-¿Estás bien?
-¿Por qué? ¿Por lo sé anoche?
-Sí.
-¿Y por lo de