-¿Por qué no?
Se cruzó de brazos.
-Porque quiero quedarme con ellos, toma un baño tú primero y después yo.
Levantó las cejas.
-¿Vas a decirme que no te apetece ducharte con este cuerpo desnudo?
Se dio la vuelta y se dirigió hacia el baño mientras su bata caía.
Tragué saliva, no tienen idea de lo mucho que me costaba rechazarla. La deseaba y mi cuerpo lo hacía notar.
Cuando estaba en el marco de la puerta me sentenció.
-August Hamilton, voy a entrar a ese baño y tú llamarás a uno de los guardae