-Así es, señora Sara Smith.
La voz de August sonó grave.
Pero a diferencia de Adam, yo he venido a pedírselo como el padre de sus nietos, como la mano derecha de su amada hija, Ammelie, como el mejor amigo de Adam y de James, porque sé que para usted no hay nada que los carentes de carácter Hamilton puedan decirle, que valga la pena ser escuchado por sus oídos.
Pero sí lo que el...
Miró a Ammelie con una sonrisa.
-Pero sí lo que el futuro esposo de su hija tiene que decirle. Sé que usted tiene