-¡Espera!
-Ja ja ja. ¿Qué pasa cariño? ¿Quieres un aventón?
-No. Quiero que me lleves a un lugar. No será gratis, te pagaré.
-¿Y cuánto si se puede saber?
-¡10 mil dólares!
-¡¿Qué?! ¡Estás bromeando!
-¡No, no lo estoy! ¡Date prisa y acepta o le pagaré a alguien más!
-¡Está bien! Bueno, te dije que me suplicarías. ¿No?
-¡Te estoy contratando no suplicando! ¿Dónde está tu auto?
De alguna manera tenía razón y tuve que rogarle, la mujer me dirigió hasta su convertible, las acompañantes ganaban bien