Adam abrazó con más fuerza a Amor mientras yo los observaba llorosa.
-Mi… Mi princesita…
-Uuuugh…
-Perdóname, soy un tonto, no…
La soltó un poco para mirarla y luego por fin dijo algo que pude entender.
-¿Pero cómo no me di cuenta, si eres idéntica a mí?
-Es porque eres un cieguito papi…
-Ja ja ja… Lo... Lo soy…
Yo tragué saliva, me tocaba enfrentar muchas cosas.
-Mi bebé…
-...
-¿Estabas escondida porque estabas asustada?
¿Pensaste que te rechazaría?
Amor asintió.
-Jamás har