Mientras Amor jugaba con los libros y rompecabezas de un estante, la psicóloga y yo tomamos asiento.
-Dígame, señora Smith...
Generalmente, venimos a terapia porque hay alguna situación que deseamos tratar, algunas emociones que nos cuesta trabajo comprender, o comportamientos a los que deseamos encontrarles una explicación, entre otras cosas.
¿Este es el caso de Amor?
-Hay una situación...
-La escucho...
-Verá...
Le conté todo lo que ha pasado en mi vida a la psicóloga para que tuviera el