Asentí, era momento de continuar.
-Lo creo.
-¿Y cómo piensa hacerlo?
Me miró como buscando en mi rostro alguna pista.
-He decidido casarme..
Levantó la ceja y su rostro era de molestia.
-¿Casarse?
-Sí…
-¿Piensa saltarse los pasos previos, tales como salir, tomarse de la mano, besarse, descubrir si hay atracción sexual entre ustedes y lo más importante, conocerse?
-No pienso casarme con una desconocida.
Levantó la ceja un poco más.
-Perdone, pero no entiendo.
Explíqueme, señor Keller.