-Así es Claudin, ya lo sé todo.
Sé lo que hiciste y todos lo van a saber hoy.
Claudin, fue la encargada de arruinar el vestido de Emma para nuestro compromiso, también plantaste aquella caja debajo de nuestra cama y drogaste a varias personas durante mi fiesta de compromiso con Emma.
¿Cómo te declaras Claudin?
¡Culpable!
Grité antes de que hablara.
-¿Por qué lo hiciste Claudin?
Te pido que no me mientas, porque si lo haces, no vas a salir de aquí como llegaste.
¡Habla!
-Yo...
La miré con los ojos cerrados, mis puños apretados.
-La señorita Nath me amenazó.
-¿Con qué?
Sé honesta, si es que puedes...
Se tronaba los dedos.
-Me dijo que, si no lo hacía, la señorita Emma me correría a la calle como un perro porque usted le permitiría hacer lo que quisiera porque estaba idiotizado por ella.
Levanté la ceja, lo mismo le dijo a Caleb.
-¿Emma le dio una razón para pensar así de ella?
Se mordió el labio.
-¡Conteste!
-N... No...
Pero...
-¡Pero qué!
-Pero usted sí.
Usted se veía tan enamorado de