-¿Por qué lo dices?
August negó con la cabeza.
-Aquella vez que vine a buscarte, cuando me pediste que investigara a Amme, tenía algo importante qué decirte, no obstante, ahora que Emma y tú se han divorciado, ese asunto no te concierne y si antes dudaba en contarte, ahora más, no me gustaría que por mi gran boca ella salga perjudicada.
-Entonces Ammelie si tiene un secreto.
Uno tan grande como para traicionar a Emma.
-¿Te indigna?
Tú la amabas y también la traicionaste.
No dije nada, bajé la mirada.
-Ay…
¿Qué haremos?
-¿Hacer?
Nada, seguiremos con nuestras vidas.
Yo seguiré siendo lo que soy August Hamilton y tú, Adam Keller.
Me dedicaré a lo mío y tú deberías hacer lo mismo o nombrar CEO a Schultz, ya que últimamente parece ser el único que trabaja en esta empresa.
Era cierto, ni siquiera recordaba la última vez que había hablado con Schultz para pedirle que se hiciera cargo de algo, él lo hacía en automático, por otro lado, podía sentir el resentimiento de August hacia mí, mi amigo