Corrí lo más rápido que pude hasta llegar a la salida.
-Te llevo...
Asentí, mis lágrimas no dejaban de caer, tenía un mal, muy mal presentimiento.
Subí al auto y el hombre a mi lado arrancó.
-Ponte el cinturón que iremos rápido y no quiero que terminemos en el hospital con un collarín alrededor de tu cuello.
-...
-¿Cómo supiste que la pastelería de Emma se está quemando?
-Mi... Mi abuelo me llamó y me dijo.
-¿Tu abuelo?
-Sí, él... Acostumbra a ir a comer y visitar a Emma y...
Eso no importa ahora, lo que importa es que él lo sabía y me llamó.
Dese prisa señor Johnson.
-Ya voy, ya voy...
Y realmente fuimos rápido, diez minutos después llegamos a la pastelería, todo era un desastre, había mucha gente afuera, fisgones, policías, bomberos, paramédicos, bajé corriendo antes de que el auto se detuviera por completo.
-¡Helen, Helen! ¡Maldición, Helen!
Me acerqué a un paramédico.
-¡Señor, señor! ¡Disculpe..!
¡¿Qué fue lo que pasó?!
-Alguien reportó un incendio y acudimos, las pastelería ardí