Corrí lo más rápido que pude hasta llegar a la salida.
-Te llevo...
Asentí, mis lágrimas no dejaban de caer, tenía un mal, muy mal presentimiento.
Subí al auto y el hombre a mi lado arrancó.
-Ponte el cinturón que iremos rápido y no quiero que terminemos en el hospital con un collarín alrededor de tu cuello.
-...
-¿Cómo supiste que la pastelería de Emma se está quemando?
-Mi... Mi abuelo me llamó y me dijo.
-¿Tu abuelo?
-Sí, él... Acostumbra a ir a comer y visitar a Emma y...
Eso no i