Tanto mi hermano como August me miraban con las cejas levantadas.
-Cuando la conociste no se te ponía así esa cosa.
-Ja ja ja.
En realidad si, la primera vez que sucedió fue cuando cayó al estanque y la vi toda mojada con su ropa transparentándose…
Mi voz sonaba muy ronca, evidenciando mi excitación, desearía que Emma estuviera aquí o que su pastelería estuviera cerca para poder ir corriendo y hacerle el amor o traerla a mi oficina y hacérselo aquí, en este escritorio.
-Ahora entiendo por qué la defendías, ya te gustaba y ahora...
¿De verdad la amas no?
Asentí con la cabeza y sonreí.
-De verdad…
-Wow. Me sorprendes, no imaginé que Emma sería tu tipo.
-Ahora que dices eso Andrew.
¿Han averiguado algo del chantaje?
-Nada…
Andrew respondió mientras que yo negué con la cabeza.
-Nadie ha dicho nada no sé por qué.
Esperaba que en cuánto nos casáramos Emma y yo, alguien enviara otra nota, no sucedió.
-...
-Entonces…
¿De qué querías hablar?
-Cierto…
Ya resuelto el asunto de