Adam me ayudó con el vestido y yo lo ayudé con su ropa, nos entregamos el uno al otro en esa playa, no me importaba si alguien nos estaba observando o no, muchas cosas habían dejado de importarme desde que estábamos juntos.
Cerré mis ojos mientras me hacía suya, me invadía con su miembro y me penetraba una, otra y otra vez.
Terminamos agotados y agitados tendidos sobre las sábanas blancas, podía ver las sombras a través de las sábanas de la "tienda de campaña" seguramente así nos veíamos nosot