Mis ojos se llenaron de lágrimas al escuchar las palabras de Adam y sus bromas.
Mis manos temblaban, toda yo temblaba.
El juez habló.
-Señorita Emily Smith...
¿Está lista para repetir sus votos a Adam Keller?
-Si.
Lo estoy.
Inhalé profundo.
-Adam Keller...
Desde que te conocí, te vi como alguien imposible de alcanzar, de esos chicos que jamás mirarían a una mujer como yo, nunca me hice ilusiones o ideas sobre lo que pudiéramos llegar a ser e incluso tenía miedo de aceptar casarme contig