-¡Emma, hija!
¿Cómo es eso de que tienes hipoglucemia y no nos dijiste?
-¡Emma, gordita!
¡¿Cómo te sientes?!
Corrí hacia ella ignorando a sus padres, ni siquiera era el momento para ponerse así.
-Emma mi amor...
¿Cómo te sientes?
¿Qué fue lo que sucedió?
-¿Dónde está el señor Johnson?
¿Qué hicieron con Caleb?
En lugar de mirarme a mí, Emma miró a los guardaespaldas.
¿Quién demonios era Johnson y qué tenía que ver Caleb en todo esto?
-¿Emma?
¿Qué sucede mi amor?
Todavía se veía aturdida, cerró sus ojos unos segundos y cuando los abrió suspiró, su voz se quebró.
-Caleb...
Caleb intentó abusar de mí.
Mis ojos se abrieron, me tensé.
¡¿Qué m****a fue eso?!
-¡Emma!
¡¿Qué estás diciendo?!
-Emma... El médico dijo que habías tenido un desmayo debido a tu hipoglucemia y perdiste la conciencia.
Por eso estás aquí...
-¿Qué?
N... No...
Eso no fue lo que sucedió, no con exactitud.
-¿Cómo que no?
No entiendo Emma. Hellen dice que...
-¡Helen!
¿Qué pasó con la pastelería?