-¡Emma, hija!
¿Cómo es eso de que tienes hipoglucemia y no nos dijiste?
-¡Emma, gordita!
¡¿Cómo te sientes?!
Corrí hacia ella ignorando a sus padres, ni siquiera era el momento para ponerse así.
-Emma mi amor...
¿Cómo te sientes?
¿Qué fue lo que sucedió?
-¿Dónde está el señor Johnson?
¿Qué hicieron con Caleb?
En lugar de mirarme a mí, Emma miró a los guardaespaldas.
¿Quién demonios era Johnson y qué tenía que ver Caleb en todo esto?
-¿Emma?
¿Qué sucede mi amor?
Todavía se veía atur