-Vaya...
Qué preocupado y considerado es usted, señor Keller.
Frunció el ceño.
-¿Señor Keller?
-Ja ja ja ja.
Si, señor Keller...
Cuando actúas como adulto, eso es lo que eres, el distinguido señor Keller.
-Ja ja ja ja.
Te estás ganando unos buenos besos Emma...
-Ja ja ja ja.
Qué castigo tan más doloroso señor Keller.
Nos besamos, me estremecí, me sentía tan extrañamente tranquila y feliz...
A Emma Smith, eso nunca le ha durado.
-Hablando en serio Emma.
Necesito saber que estás bien