-Vaya...
Qué preocupado y considerado es usted, señor Keller.
Frunció el ceño.
-¿Señor Keller?
-Ja ja ja ja.
Si, señor Keller...
Cuando actúas como adulto, eso es lo que eres, el distinguido señor Keller.
-Ja ja ja ja.
Te estás ganando unos buenos besos Emma...
-Ja ja ja ja.
Qué castigo tan más doloroso señor Keller.
Nos besamos, me estremecí, me sentía tan extrañamente tranquila y feliz...
A Emma Smith, eso nunca le ha durado.
-Hablando en serio Emma.
Necesito saber que estás bien, que tu anemia está bajo control y que...
-Estoy bien, he estado yendo a las consultas y haciéndome los análisis como el médico ordenó, voy mejorando, lo juro, pero si quieres ir, vamos...
-¿Cuándo es tu próxima cita?
No quiero agobiarte...
-Después de la boda, un par de días después.
-Entonces vayamos antes, llamaré para agendar una cita.
-¿Por qué?
-Por que nos iremos quince días de luna de miel Emma.
-¡¿Quince?!
-Si... Quince.
-Pero y mi...
Mi pastelería.
-No te preocupes por eso