Era casi medio día cuando salimos de la cama, la comida llegó directo a nosotros porque Adam había pedido el desayuno y el almuerzo para los dos.
Desayunamos juntos, no dejó de tomar mi mano mientras intentaba maniobrar con una sola para tomar el tenedor, cortar la carne y demás, cuando terminamos de comer nos duchamos, él quería que lo hiciéramos juntos, me negué, si no, jamás saldríamos del departamento.
-Hay que ducharnos antes de ir a casa...
-Sí, yo primero, tú después...
-¡¿Qué?!
¡¿Pe