-Eso sólo significa que ha llegado el momento de que te des por vencida y te hagas a un lado Nath...
-¡¿Cómo te atreves a decirme eso Adam!?
-Basta Nath, te contesté la llamada únicamente para dejarte claro que no quiero que me vuelvas a buscar, te bloquearé y si consigues otro número y vuelves a llamarme, volveré a bloquearte.
Así que esta es la última vez que respondo tu llamada Nath.
-Pero, Adam...
-No hay peros Nath.
No me vuelvas a buscar, te deseo lo mejor en tu matrimonio y en tu vida y te pido disculpas si con mi carta puse tu mundo de cabeza, fue una total irresponsabilidad mía y no sabes cuánto me arrepiento de haberlo hecho...
Lo lamento y espero que algún día puedas encontrar la felicidad con alguien, si no es con tu esposo, que sea con alguien que te trate bien y que te merezca igual que tú a él.
Adiós Nath.
*
Colgué el teléfono, no quería escucharla, ni sus gritos ni sus mentiras. Esta era la despedida, además, escucharla simplemente alargaría las cosas, así era