-Lamento haberte hecho venir a esta hora y que te ducharas.
Debes estar muy cansado...
-Lo estoy.
Asentí con la cabeza.
-Pero no lo suficiente, no para ti.
-Ja.
¿Qué quieres hacer primero?
Preparé la cena, supuse que aún no has comido, así que...
-Siempre eres muy atenta Emma, muchas gracias.
Además de comer, ¿qué otra opción tenemos?
-Hablar.
Si hablamos primero, es probable que se nos vaya el apetito. La comida...
Y si comemos primero, no pensaremos con claridad y necesito que estemos completamente conscientes y coherentes, así que creo que primero deberíamos hablar y luego comer, si es que nos queda un poco de hambre.
Tragué saliva, esto no pintaba bien.
Emma me extendió su mano y me llevó hasta mi habitación o su habitación, cómo sea.
La respiración se me hizo pesada, se los juro que iba a tirarme al piso a llorar como un bebé.
-Emma yo...
-Shhh... No digas nada Adam, deja que yo hable primero.
Siempre he pensado, que este matrimonio está mal, q