-Yo te amo a ti Adam.
-¿Tú me amas a mi?
-Si Adam, te amo más que a mi vida.
-...
Pero yo...
Yo no sé si te amo Nath...
Los ojos de Nath se abrieron de par en par.
-Yo...
Yo...
¡Emma!
Justo cuando iba a decir no sé qué cosa la vi, a Emma, hermosa como siempre, me zafé como pude de Nath y su hermano y caminé hacia Emma, tropecé y caí sobre ella.
Sonreí.
-¡Adam!
¿Estás bien?
¿Por qué estás ebrio?
¿Pasó algo?
-Si.
Hice otro puchero. Espero mañana no acordarme de e