POV Adam
Después de hablar con Joseph subí a la habitación donde mi Emma había dejado sus pertenencias, ahí encontré el vestido colgado en un gancho, cuando lo vi no pude resistirme y lo acerqué a mí, emanaba un olor delicioso a brisa marina y rosas, no como los olores penetrantes y escandalosos de las mujeres con las que suelo salir, que gritan lujo a kilómetros pero que carecen de toda clase. Muy propio de mi Emma oler así, después de aspirar su delicioso olor decidí que buscaría la ocasión p