-Pero el doctor...
-El doctor no está aquí Emma y no se acaba de comprometer.
Me abrazó por detrás y estiró su largo brazo para cortar un trozo de pastel de chocolate con un tenedor, lo llevó hasta mi boca.
-Di aaaa.
-Puedo hacerlo so...
-No, esta noche no... Esta noche déjame consentirte, vamos, abre la boca, di aaaaa.
-Aaaaa...
¡Mmm! Está delicioso...
-Me alegra que te guste.
Me besó en los labios.
Está vez un beso de piquito porque yo seguía saboreando el pastel.
¿Se podría ser más