Capítulo 1149: En mi boca
Aceptó mi mano y me lo llevé a despedir a los socios, me sorprendió un poco que creyeran que había algo entre nosotros pero ya que había fingido ante la arpía que lo éramos, continué con mi papel, el pobre no decía nada, parecía estarla pasando mal.
Cuando los socios por fin nos dejaron un espacio a solas, pues… Mi personalidad salió a relucir, hasta que Amada llegó por mí.
-¿Me llamaste, papi?
-Sí princesa. Amada quiere saber puede hacer una pijamada contigo y con