Capítulo 896: Que odioso
Claro que tuve que modificarlo gracias a que me descubrieron por escaparme.
Un mes más pasó y bajé al jardín, no era que no pudiera, podía después de mis obligaciones y ahora que era el chico de la limpieza, bajaba al jardín del colegio hasta las ocho de la noche, lo hacía con un linterna para recorrer las áreas verdes y nadie me hablaba, tampoco yo a ellos, no me interesa, pero por lo menos ya no eran groseros.
-Hay qué decirle.
-No. Sólo nos meterá en problemas