887: Y tú un imbécil descerebrado
Peor fue mi sorpresa cuando mi tío me mandó a llamar y me nombró tutora de Caleb Keller.
¡Carajo! No podía ser posible, ese tonto. Pero no me negué, lo acepté, soy una chica de retos y así no lograra que ese chico mejorara, sí lograría que a pesar de él mi promedio no se viera afectado, superaría la adversidad y al tarado ese.
-Arthemis. Ellos son Alana y Aldir Keller, padres de Caleb.
-Hola, mucho gusto señores Keller.
-Esperamos que Caleb no te cause pro