¿Una noche de pesadillas y poco sueño es la receta perfecta para lucir cómo luzco esta mañana no? Me veía como basura y me sentía cómo basura. No importa cuánto limpie mi cara con agua del lavamanos de mi baño, seguía con las mismas ojeras y labios resecos. Mi sed, es poderosa e incomprensible para mí. Para completar el cuadro, me duele el estómago, y ni las dos veces que he hecho del número dos me ha calmado. Es decir, estoy mal por todas las partes de mi cuerpo.
Oigo toques a la puerta.
—Clar