Cara a cara con Leonor me encontraba y no dejaría pasar esta oportunidad por más dolorosa que fuese la conversación que tendríamos. Del dolor Leonor pasa a mostrarnos una sonrisa triste, toma la agenda y la guarda en su escritorio.
—Esta es una historia muy amarga para conocerla en medio de la felicidad que nos trae su boda. Para otro día será mejor abordarlo — propone la matriarca.
—No Leonor. Si no me das explicaciones, se cancela la boda — amenazo.
A Leonor le asusta mi amenaza, y Leonel apr