Austin caminaba de un lugar a otro en el interior de la oficina de presidencia, se mostraba incómodo, confundido y al mismo tiempo disperso.
El aire acondicionado no bastaba para enfriar la tensión acumulada que había quedado luego de aquel acercamiento brutal con Harper.
Con gran esfuerzo Austin pudo concentrarse en su trabajo, a cada instante llevaba la mirada al reloj, como si se tratara de una cita, sentía la necesidad de tener a su asistente frente a él, por lo menos en el mismo entorno.