Mundo ficciónIniciar sesiónLas mujeres se quedaron en silencio por largos segundos y se miraron con ansiedad sin decir nada.
—Margarita, no quiero perderlo —dijo su suegra y se acercó a ella con desesperación en la mirada—. Me perdí toda su infancia y adolescencia por satisfacer a su padre y, ¡míranos! —reclamó dolorida—, vamos a divorciarnos.
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