Mundo ficciónIniciar sesiónElla asintió y caminó apurada para reunirse con él en el final de las escaleras. Ella tomó su mano en cuanto se reencontraron y no dudó en decirle lo que pensaba.
—Dile que se quede con nosotros, no tiene a donde ir —imploró con los ojos caídos y el ceño fruncido. Lucca se sintió conmovido por su amabilidad y humanidad—. Es tu madre, yo…







