—¿Qué investigación? —preguntó, aunque ya lo sabía.
Lo sabía perfectamente Nidia dio un paso más.
—Sobre las gemelas.
Abigail y Amelia.
El nombre no necesitaba ser dicho en voz alta, porque Helen ya lo sentía, en el pecho, en la respiración. En cada latido de su corazón. Un latido que ahora, se