Eduardo
La sala de reuniones estaba llena de voces monótonas, números proyectados en gráficos coloridos y frases sobre crecimiento de mercado que, en cualquier otra circunstancia, habrían mantenido a Eduardo atento a cada detalle. El departamento financiero se esforzaba por presentar las métricas del último trimestre, pero para él todo sonaba lejano, amortiguado, como si viniera desde debajo del agua.
La carpeta negra junto a su silla parecía latir, exigiendo atención. Marcos la había dejado di