Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi pequeña maleta, mi celular y yo. Ya estaba en el aeropuerto después de al fin lograr irme de casa de Alessia. Esta me había visto salir con la maleta y había ido a impedir mi partida entre lágrimas y súplicas. Le aseguré que volvería cuando supiera qué iba hacer y que si tardaba mucho o iba solo jugando con mi trabajo, renunciaría. Cuando estaba frente a la puerta de embarque, dos hombres se acercaron a mi, pertenecían a la seguridad del aeropuerto o







