– ¡Mamá! ¡Mamá! –
– Hola amor – mi pequeño me recibió con un gran abrazo, y luego de soltarme lo observe mirar atentamente por la puerta por unos segundos, y entonces solo volteo con una sonrisa, antes de que pudiese comentar algo, su niñera apareció por el pasillo – Hola Dani ¿Cómo estuvieron las cosas hoy? ¿Cómo se portó?
– Como siempre Chloe, muy bien – le guiño un ojo y Dylan le sonrió de vuelta, luego me conto un poco de lo que hicieron mientras me desasía de mis tacones cartera y saco d