– No entiendo por qué debemos estar en el hotel, y no podemos quedarnos en tu casa.
– Te lo explicare más tarde papá – dije señalando a Dylan a mi lado, y con esa respuesta mi padre solo asintió.
– Eso no importa cariño – le refuto mi madre – Pero no creí que Ethan pudiera costear tres inmensas habitaciones de lujo – comento mi madre impresionada – Mi futuro yerno es un hombre realmente rico y con influencias, la mujer en la recepción hizo todo cuanto le pidió, sin siquiera chistar o dudar.
M