Capitulo 28

La muerte partió como acostumbraba hacerlo cada noche cuando su se esposa se quedaba dormida, aún no se acostumbraba a alejarse de ella cada noche, es más, se le hacía cada vez más difícil apartarse, pero no podía quedarse, así que como cada vez que se marchaba le dejo arrullos y aquél gran oso de peluche junto a su esposa, la cuál despertó a los pocos minutos de que Úrsula se marchara y como solía hacerlo cada que despertaba busco a tientas a su esposa y lo que sintió la dejo desconcertada p

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP