Mundo ficciónIniciar sesiónRebeca se dio cuenta de que Úrsula había cerrado los ojos y los apretaba con fuerza para no verse, Rebeca sonrió al ver la actitud de su esposa, su postura era rígida que parecía que la iban aventar de un precipicio, Úrsula se le figuro a Rebeca como a un infante a quien lo obligan a lavarse los dientes o darle un beso a alguna vieja desconocida.
-¡Vamos! Abre los ojos Úrsula – la insto con cariño, como quién la habla a un niño.-No, no puedes obligarme.-Claro que si. Soy tu esposa






