Los demás asintieron, expectantes.
Miré a Sebastián. Él no dijo nada, solo me miró con esa expresión neutra que usaba cuando me dejaba decidir.
—Otro día, chicos —dije al final, con una sonrisa cansada pero sincera—. Hoy ha sido un día muy largo y estoy muerta. Pero la próxima, prometido.
Hubo murmu