El colchón se hundió ligeramente con su peso. El silencio se volvió denso, pero no incómodo del todo. Solo… cargado.
—Buenas noches, Chloe —susurró él, mirando al techo.
—Buenas noches —respondí, girándome hacia la ventana para no tener que verlo.
Cerré los ojos, intentando ignorar el calor que desp